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La Antigua Fábrica de Cruzcampo. Edificios con Historia

Creado por Juan Manuel Gómez el 17/05/2020
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Raramente encuentras un bar en Sevilla en el que no se sirva Cruzcampo. Por eso para comenzar el serial en Edificios con Historia en Sevilla, vamos a darnos un paseo por el sevillano barrio de Nervión para visitar y conocer un edificio emblemático en nuestra ciudad y de los sevillanos, que es la Antigua fábrica de Cruzcampo.

Todo comenzó con un viaje en 1903 de los hermanos Tomás y Roberto Osborne Guezala del Puerto de Santa María y con una pasado familiar dedicados al vino.

Decidieron crear una empresa pionera en Andalucía para diversificar las bebidas alcohólicas en la región ya que copaban el mercado los vinos y aguardientes. Además así se daría salida tanto a la cebada como a la elevada tasa de paro.

La clave fue adaptarla al caluroso clima del sur y a la elección de Sevilla como sede  de la fábrica ya que las características de su agua eran las óptimas.

En diciembre de 1904 irrumpía en el mercado la marca Cruzcampo.

Cruzcampo, la Historia de un gigante

La fábrica de la Antigua Fábrica de Cruzcampo se situó a las afueras de la cuidad, en el sevillano barrio de Nervión, cerca de un templete llamado La Cruz del Campo, del siglo XVI, edificado por la Hermandad de los Negros de Nuestra Señora de los Ángeles.

En este templete había una cruz de madera que se sustituiría por una de piedra y se cubrió con un templete de estilo mudéjar. Un símbolo que sirvió de logotipo para la marca en su primera década de vida. Hoy en día podemos ver ese templete en la Avenida de Andalucía.

Sería en el 1916 cuando se eligiera el logotipo que ha llegado hasta nuestros días y que es reconocible por todo el mundo con la marca, el Gambrinus. Un personaje de la mitología Germana icono de la cerveza y de la jovialidad. Las representaciones artísticas lo describen como un rey barbudo sosteniendo una jarra de cerveza y en algunas ocasiones agarrando o sujetando un barril de cerveza.

A lo largo de su historia mucho han tenido que ver que hoy sea un gigante empresarial, las incorporaciones y compras de otras marcas, como Henninger, El Alcázar o Cervecera Kutz.

Además de su visión de empresa innovadora, que hizo que algunos de sus hitos hayan sido copiados por otras marcas de cerveza. Cabe destacar, la implantación de la pasteurización flash de la cerveza en 1963, que desarrolló un proceso pionero en la calidad de la cerveza. Unos años antes ya habían sido los primeros en utilizar los barriles de aluminio para la conservación de la cerveza.

En el año 1976, Cruzcampo lanza al mercado la primera cerveza sin alcohol y una década después llegaría la famosísima Shandy Cruzcampo. ¿Quién no la ha probado? Era ese pasito más que te dejaban dar tus padres tomar y que no fuera un refresco. Fue la primera cerveza española en la categoría de sabores.

Llegaría la década de los 90, en la que las fusiones serían las auténticas protagonistas de la marca. En 1992 se incorporaría al Grupo Guinnes y un año más tarde todas las marcas que pertenecían al grupo se fusionarían para crear el Grupo Cruzcampo.

Sería en 1999 cuando la multinacional holandesa Heineken International Behher compraría el grupo y junto a la fusión en el año 2000 con El Águila, se crearía “Heineken España”, actual nombre de la compañía, con fábricas en Valencia, Madrid  y Jaén.

La Fábrica insignia de la ciudad

La Antigua Fábrica de Cruzcampo, comenzó su construcción en 1903 como un edificio sencillo en su arquitectura, de planta rectangular, con tres pisos y una buhardilla donde se almacenaría la cebada.

Un detalle de lo humilde que era la empresa en sus comienzos era las persianas de esparto en las ventanas bajas y el escaso cerramiento en torno a la fábrica.

En la parte trasera se asoma la enorme chimenea que servía para la salida de humo del proceso de cocción de la cebada.

En 1912, el crecimiento de la empresa hizo que se ampliara con varios edificios industriales y administrativos. Esto ayudó a que se expandiera abriendo depósitos en Barcelona y Madrid.

El edificio denominado “Palomar”, que vemos en la imagen de la fábrica, funcionó como bodega de fermentación de La Cruz del Campo entre 1930 y 1970, momento en que pasó a ser utilizado como archivo general de la compañía hasta la venta de los terrenos de la fábrica. Pero el complejo incluye además, el denominado “Mosaico”  con grandes ventanales que se abren a la ciudad y las oficinas centrales de la compañía cervecera, constituyen parte del patrimonio industrial de la ciudad.

Un conjunto arquitectónico que si bien carece de floritura o un estilo marcado o diferenciador, destaca en la ciudad porque es parte de su historia y del alma de sus habitantes.

El futuro como “Templo de la Cerveza”

Un reconocimiento que ha servido para que sus fachadas deban quedar intactas pese a la gran rehabilitación que ha sufrido en estos últimos años.

Concretamente, se revitalizan los dos edificios, que se convierten en los espacios de la Fundación Cruzcampo y que convivirán con las oficinas de Heineken España, ubicadas en el mismo complejo.

La actividad se centrará en torno a cinco líneas de trabajo. Un laboratorio de tendencias para la experimentación y el disfrute, la creación gastronómica y cervecera, uniendo los maestros cerveceros de Cruzcampo y la Escuela de Hostelería de su Fundación.

El desarrollo de una completa programación de actividades culturales y cerveceras. La apuesta del espacio como motor de transformación abierto a la sociedad, potenciando el crecimiento del talento del sur y la cultura como palanca de transformación social, y creando un estandarte de la marca, que lidera una nueva forma de conectar con el consumidor.

Conoce en este video de Europa Press como fue la presentación de estos futuros espacios a finales de 2019.

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